Mi querido y apreciado Longimanus


      
Comienzo dirigiéndome a vosotros que leéis esto, sin saber si vais a ser muchos o pocos, para intentar que os enamoréis o como mínimo os sintáis atraídos y apasionados por esos Majestuosos Animales que son los Tiburones. Somos nosotros, los “animales mas evolucionados”, los que estamos consiguiendo acabar poco a poco con ellos, primero tachándolos de terribles asesinos del azul y ahora matándolos con la escusa de todo lo bueno que podemos sacar de ellos para nuestro beneficio, cartílagos de tiburón para la propia regeneración de los nuestros, aletas de tiburón con unos poderes afrodisíacos como nunca se conocía, etc, etc…; menos mal que somos nosotros, los “animales mas evolucionados e inteligentes”. No intento convenceros de nada, simplemente me gustaría que no tardando demasiado empezásemos a ejercer de lo que nosotros mismos y no otros nos llamamos, “Inteligentes”.

       Y ahora quisiera , desde mi poca experiencia, hablaros de esa verdadera Maravilla de la Naturaleza que es el Longimanus, también conocido como Tiburón Oceánico de puntas Blancas o Jaquetón de Ley.

       Este tiburón vive en aguas tropicales y templadas, nunca por debajo de los 20 grados del Atlántico, Indico, Pacifico y Mar Rojo.

       Es mucha la mala fama que acompaña al Longimanus, sobre todo desde los hundimientos de barcos ocasionados por la Segunda Guerra Mundial. Es cierto que muchos ataques y algunas muertes de náufragos, fueron ocasionados por dichos tiburones, pero todo ser vivo necesita comer para sobrevivir; aunque otros “seres inteligentes” atacan y matan por puro placer.

       Voy a intentar desmitificar en parte esa mala fama del Longimanus e intentar comentaros algunos detalles a tener en cuenta en caso de que tengamos la grandísima suerte de encontrarnos con alguno de ellos y poder disfrutar observándolo en su hábitat .No debemos olvidarnos nunca de que somos nosotros los extraños  que nos introducimos en su casa y en su territorio, y que en su hábitat, los torpes somos nosotros. Dado  su agudeza sensorial, olfato y oído , nos va a tener localizados muchísimo antes de tenernos mutuamente  a la vista. Desde el primer momento no nos va a reconocer como parte de su cadena alimenticia, ni por nuestro aspecto, ni por nuestro olor, ni por nuestro comportamiento y en último lugar y como caso extremo, ni por nuestro sabor. Entonces ,     ¿por que los ataques por parte de este tiburón?. Debemos saber que una de sus peculiaridades, es su gran curiosidad a lo desconocido. Es el tiburón mas curioso con diferencia. La grandísima mayoría de las especies de tiburones son esquivas y huyen de la presencia de humanos; pero no en el caso del Longimanus. Ante seres desconocidos y extraños como nosotros, se acercara a evaluarnos. Ante ello debemos primero intentar controlar nuestra ansiedad, excitación, miedo, pánico……, pues es capaz de detectar en nosotros todo ello y llegar a la conclusión, totalmente acertada, de no ser ningún tipo de peligro para Él. No debemos caer en el error de perderlo de vista en ningún momento e intentar alejarnos con un rápido aleteo,  pues no solo no serviría de nada, sino que para Él, todo lo que huye es factible de ser como mínimo catado. Hará varias aproximaciones hacia nosotros, cada vez mas cerca, alejándose después de cada una de ellas. En la mayoría de los encuentros todo quedara en eso. Pero si se siente confiado llegará incluso a tocarnos y rozarse con nosotros; ese es el momento adecuado para golpearlo cuanto mas fuerte mejor, en su morro, ojos o branquias (son sus partes mas sensibles) y darle a entender que no somos presa fácil. Si llegamos a golpearle no volverá a acercarse a nosotros.  De igual forma deciros que también es el momento idóneo para subirnos a la embarcación si estamos junto a ella. Si no reaccionamos de esta manera, puede que se de el ataque por su parte en la siguiente aproximación. Aun así, nos avisará de ello. Este tiburón siempre ataca de abajo a arriba, por lo que su aproximación será hacia nosotros por debajo de nuestro nivel. En la medida de lo posible tendríamos que evitar esa situación. Otra señal de un posible ataque nos la darán a conocer los peces piloto que suelen acompañar siempre a esta especie. Ellos son unos verdaderos chivatos para nosotros. Dichos peces siempre se situan en su parte delantera, inclusive a escasos centímetros de su boca, y tienen el sentido y la capacidad para saber perfectamente cuando el Longimanus se va a decidir a atacar, desapareciendo momentos antes de su cercanía. Si observas dicho comportamiento será un buen momento para subir a la embarcación.

         Otra peculiaridad de este tiburón  es el de ser totalmente imprevisible en el Azul, en sus dominios, donde se sabe realmente fuerte; mientras que se vuelve aparentemente tranquilo junto a las paredes de los arrecifes, aunque junto a ellos, es más difícil localizarlo.

        Como último consejo, deciros que en general todos los tiburones tiene como su horario de comienzo para cazar y alimentarse la tarde, con la caída  del sol y la noche. Evitemos en lo posible bucear en zona de tiburones a esas horas, aunque en concreto el Longimanus suele ser activo para ello durante las 24 horas del dia.

        Ya solo me queda deciros que tomando unas pequeñas medidas de seguridad y concienciándonos de quien es el verdadero dueño del Azul, podremos disfrutar  de su presencia y compañía.

         

                                                         

                           Nos vemos bajo el agua

 

                                                       Alfainu               

 

Documento sin título